San Valentín: El oscuro y sangriento origen detrás del día más “rosa” del año
Hoy el mundo se llena de osos de peluche, chocolates y cenas a la luz de las velas. Sin embargo, si pudiéramos viajar en el tiempo, el 14 de febrero nos recibiría con látigos de piel de cabra, ejecuciones clandestinas y rituales que harían palidecer al enamorado más apasionado.

¿Por qué celebramos el amor hoy? La respuesta no está en una tarjeta de felicitación, sino en una mezcla de rebeldía romana y marketing medieval.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!1. El Santo “rebelde” que desafió a un Imperio
La historia oficial nos habla de Valentín, un médico que se hizo sacerdote en la Roma del siglo III. En aquel entonces, el emperador Claudio II “El Gótico” prohibió el matrimonio para los jóvenes, bajo la premisa de que los hombres solteros eran mejores soldados al no tener ataduras emocionales.

Valentín, en un acto de pura desobediencia civil, comenzó a casar a los soldados en secreto. Cuando fue descubierto, Claudio II no tuvo piedad: fue apaleado y decapitado un 14 de febrero. Cuenta la leyenda que, antes de morir, le envió una nota a la hija del carcelero —a quien le habría devuelto la vista— firmando como “Tu Valentín”, dando origen a la firma más famosa del mundo.
2. Lupercalia: El festival de los látigos y la fertilidad
Mucho antes de que el cristianismo “limpiara” la fecha, los romanos celebraban entre el 13 y el 15 de febrero las Lupercalias. No había flores, sino sacrificios de perros y cabras.
Lo más perturbador para nuestra sensibilidad actual: los hombres cortaban tiras de las pieles de los animales sacrificados (llamadas “februa”, de donde viene el nombre del mes de febrero) y corrían por la ciudad azotando suavemente a las mujeres. Se creía que este ritual otorgaba fertilidad y purificación. En el año 496, el Papa Gelasio I prohibió esta fiesta pagana y, para que el pueblo no se quedara sin festejo, la reemplazó por el día del santo mártir Valentín.
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3. ¿Fue un invento de un poeta aburrido?
Si bien el santo existió, el concepto del “amor romántico” tal como lo conocemos hoy se lo debemos a Geoffrey Chaucer, autor de los Cuentos de Canterbury. En el siglo XIV, Chaucer escribió un poema donde mencionaba que el día de San Valentín era el momento en que los pájaros elegían a su pareja.
No había evidencia histórica de esto, pero la idea caló hondo en la aristocracia europea. De repente, la nobleza empezó a enviarse poemas y cartas de amor cada 14 de febrero, transformando una ejecución romana en una festividad literaria y galante.
4. La primera “Valentina” de la historia
La carta de San Valentín más antigua que se conserva no es una leyenda: existe y está en la Biblioteca Británica. Fue escrita en 1415 por Carlos, Duque de Orleans, mientras estaba prisionero en la Torre de Londres tras la batalla de Azincourt. Le escribió a su esposa llamándola “Ma très douce Valentinée” (Mi muy dulce Valentina). Lo triste de esta historia es que el Duque pasó 25 años encerrado y nunca pudo volver a ver a su amada.
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5. Datos que rompen el romance
- Negocio redondo: Se estima que cada año se envían 1.000 millones de tarjetas en el mundo, siendo el segundo evento con más envíos después de Navidad.
- El destino de los restos: Los restos de San Valentín están repartidos por toda Europa. Su cráneo, adornado con flores, se exhibe en la Basílica de Santa María en Cosmedin, Roma.
- Japón y el chocolate obligatorio: En Japón, la tradición es que solo las mujeres regalen chocolates a los hombres. No solo a sus parejas, sino también a sus jefes y compañeros de trabajo (el famoso Giri-choko o “chocolate por obligación”).
