San Valentín: De los rituales más extraños a la ciencia de por qué nos desenamoramos

Si pensabas que lo más raro de hoy era ver a alguien caminando con un peluche gigante por la calle, preparate.

El 14 de febrero es un espejo que refleja tanto nuestras tradiciones más absurdas como el complejo funcionamiento de nuestras neuronas.

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Parte I: El mundo está loco, loco por amor

No en todos lados el amor se dice con rosas. Hay rincones del planeta donde San Valentín parece sacado de una película de ciencia ficción o de una comedia de enredos:

  • Corea del Sur: El día de los solteros “de luto”: Si hoy no recibís nada, no te preocupes, mudate a Seúl. El 14 de abril (dos meses después), los solteros que no recibieron regalos en San Valentín celebran el “Black Day”. Se reúnen en restaurantes a comer Jajangmyeon (fideos negros) para “lamentar” su soltería entre risas y carbohidratos.
  • Alemania: Cerdos y jengibre: En el país teutón, el símbolo de la suerte y la pasión es el cerdo. Es común regalar figuras de cerditos con flores o corazones de jengibre con mensajes provocadores. Para ellos, no hay nada más sexy que un porcino bien decorado.
  • Gales: Cucharas de madera: Los galeses no esperan a hoy; ellos celebran a San Dwynwen el 25 de enero. La tradición dicta regalar “Lovespoons” (cucharas de madera talladas a mano). Cada diseño tiene un significado: un candado significa “te doy mi corazón” y una rueda significa “trabajaré duro por vos”.
  • Dinamarca: Las cartas anónimas: Los daneses envían los Gaekkebrev, poemas divertidos donde el remitente firma con puntos (un punto por cada letra de su nombre). Si la persona que la recibe adivina quién es, gana un huevo de Pascua más tarde en el año.

Parte II: ¿Por qué nos “tonta” el amor? (La ciencia detrás del flechazo)

La psicología y la neurociencia tienen una explicación para esa sensación de “mariposas” que, seamos sinceros, a veces se siente más como una indigestión.

  1. La “droga” del amor: Cuando te enamorás, tu cerebro libera dopamina y norepinefrina a niveles similares a los de alguien que consume cocaína. Por eso, en las primeras etapas de una relación, el sueño y el hambre desaparecen. No es romanticismo, es tu cerebro en pleno “viaje” químico.
  2. El juicio se apaga: Estudios de la Universidad de Londres demostraron que, al ver fotos de la persona amada, las zonas del cerebro encargadas del juicio crítico y la evaluación social se desactivan. Literalmente, el amor es ciego porque tu corteza prefrontal decide tomarse vacaciones.
  3. El síndrome del corazón roto es real: La psicología clínica reconoce el Takotsubo, una afección donde un estrés emocional extremo (como una ruptura o pérdida) debilita el ventrículo izquierdo del corazón, simulando un infarto. El dolor emocional activa las mismas áreas cerebrales que el dolor físico.
  4. ¿Por qué nos atrae lo difícil?: Según la psicología evolutiva, el “jugar a hacerse el difícil” funciona porque aumenta el valor percibido. El cerebro humano está programado para valorar más lo que requiere un esfuerzo conseguir (el famoso sistema de recompensa).

Bonus Data para cerrar la nota:

¿Sabías que en la Edad Media, las mujeres jóvenes comían alimentos extraños en la víspera de San Valentín porque creían que eso las haría soñar con su futuro esposo? Hoy, por suerte, solo tenemos que lidiar con los algoritmos de las apps de citas.

LEELO ACA: San Valentín: El oscuro y sangriento origen detrás del día más “rosa” del año

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